-Me encuentro sola hoy en esta habitación, y si me preguntas, no te desearía aquí. Porque por más que lo desee, mis deseos nunca llegan al cielo. Y si, si te preguntas por qué existe gente tan pesimista como yo, te respondo, que para que un mundo funcione correctamente también tienen que existir los que no quieren existir.
Arrojé el paraguas al cielo, "que caiga donde caiga". Nada mejor que sentir las frías gotas de lluvia desparramarse por mis mejillas. Triste soñadora, solían llamarla algunos, era la única persona que sólo actuaba por impulso, sin importar lo que se venga ya que sabía luchar sin duda alguna, contra cualquier contratiempo del tiempo. Solía tener el pelo recogido y una sonrisa que jamás se borraba. Se vestía algo diferente a lo que se acostumbraba en esas épocas, pero era siempre ella misma. Sin amigos, sin noviazgos, solo ella en su vida. Algunos dirían que es una loca psicópata que nunca encontrará a nadie, pero ella había encontrado algo muy especial que nadie nunca antes había encontrado por sí solo: el amor a uno mismo.
2 comentarios:
Me animo a seguir tu blog, y de paso te invito a pasar por el mío, por si te gusta <3 Un abrazo.
Muy lindo Victoria :)
Publicar un comentario